Ayer fui a la Fundación March para investigar mi tema para mi ensayo final de la clase de teatro. Llegué a las 1:00, con la expectativa de quedarme allí por unas horas y hacer mucho trabajo, pero descubrí que la biblioteca iba a cerrar de las 2:00 hasta las 4:30, y después abriría de nuevo hasta las 7:00. Fue una molestia porque necesitaba usar la biblioteca pero me echaron a las 2:00 y tuve que perder el tiempo por dos horas y media. Siempre me olvido de la siesta...nunca espero que un sitio público estará cerrado en el medio del día.
Algo divertido durante mi estancia en España ha sido aprender algunas expresiones que no se enseñan en las clases de gramática aunque forman una parte significativa del vocabulario diario y las costumbres conversacionales de muchas personas. Mientras tanto, he notado el uso profuso de ciertas expresiones que, por lo que yo sepa, no tienen mucho sentido. Unos ejemplos son "pues, nada" y "venga." Sé que tienen sus funciones en el diálogo informal, pero ¿qué significan? Es interesante porque oigo los españoles usando estas palabras con frecuencia, pero es difícil entender exactamente que quieren decir. Aunque hay tantas expresiones así en inglés (francamente, se usarán más en inglés que se usan en español), son más evidentes cuando uno está aprendiendo un lenguaje secundario. Puede ser que me parecen sin sentido porque no puedo encontrar una traducción directa. Creo que simplemente son otra parte de la cultura y sirven para comunicar un entendimiento mutuo entre las personas que están hablando.
Este fin de semana, fuimos a Barcelona para un viaje con el programa de Middlebury. Salimos de Madrid en tren a las 7:30 de la manaña el viernes, y regresamos el sábado por la noche. Vimos varias cosas interesantes en Barcelona: el Museo Picasso, el museo de la ciudad, el Parque Guell, las casas Pedrera y la Batlló, la Sagrada Familia, la Fundación Miró, y más. Soy aficionada del arte modernista, y por eso fue especialmente divertido ver la arquitectura de Gaudí. Me habría gustado ver las casas por dentro, pero a lo mejor volveré en el futuro. Creo que la Sagrada Familia es una obra muy rara...en mi opinión, no es muy bonita por fuera, pero es impresionante porque es increíblemente única, con detalles intricados. También son interesantes la historia que representa y el proceso de tratar de construir una obra sin los planes originales, sin saber si algún día se va a terminar.
Me gustó mucho la ciudad de Barcelona en general y me parecía más relajada que Madrid. Entiendo porque se dice que Barcelona es la ciudad más europea de España. No estoy segura de mis opiniones sobre el catalán. Muchas personas dicen que la gente de Cataluña deben hablar castellano porque es la lengua de España, pero no sé si eso tiene sentido. Creo que las diferencias lingüísticas y culturales añaden diversidad al país entero...¿no puede ser algo positivo?
Mi viaje a París me ha hecho volver a notar cosas de la vida en Madrid a las que me había acostumbrado. Algo específico que me llamó la atencion es los comentarios (o sonidos, lo que sea) de los hombres en la calle. Sí, se puede decir que es parte de la cultura y no tendrán malas intenciones, pero en mi opinión, eso no disculpa el hecho que es innecesario y grosero hacer comentarios cuando una chica se pasea. No es que me siento amenazada por estos hombres; de hecho, sé que no van a hacer nada porque siempre esperan hasta que estoy un poco más allá y no les puedo ver por la cara. Y muchas veces hablan de voz baja, casi como si estuvieran avergonzados pero tienen alguna obligación de cumplir este estereotipo...no sé, no lo entiendo para nada. Sólo pienso que es una manera cobarde y atrasada de expresar su "masculinidad." ¿Se piensa que no se puede hacer mucho para cambiarlo y así las mujeres simplemente tienen que aprender a no hacer caso de este tipo de atención? Es lo que he hecho durante mi semestre en Madrid, pero después de pasar unos días en un sitio en el que lo mismo no ocurría, me extraña de nuevo y tengo que preguntarme si debo aceptarlo como algo normal.
Fui a París con unas amigas, y fue un viaje increíble. Vimos muchísimas cosas en muy poco tiempo: Notre Dame, los jardines de Luxemburgo, el Hotel de los Inválides, Champs-Elysées, el Arco de Triunfo, el Torre de Eiffel, el Museo Louvre, el cementerio de Montparnasse, el Museo de Orsay, Montmartre, el Sacre Coeur, las catacumbas. Aunque estábamos ocupadas y cansadas, disfruté del viaje, y fue interesante ver otra gran ciudad europea. Además, después de oír (y no entender) el francés por unos días, me di cuenta de que en realidad yo sé mucho español, aunque a veces me frustra porque es casi imposible percibir día por día el desarrollo lingüístico. La dificultad de comunicar en Francia, incluso en situaciones bastante sencillas, me proveó de un contraste con mi capacidad de hacerlo en España, y eso me animó un poco. ¡No soy una idiota completa con respecto al español! Pero ahora quiero aprender el francés también y regresar a París algún día...
(Lo siento, ese título es una broma malísima.)
Hace unos días, estaba comiendo con unos amigos y empezamos a hablar de los coches. Me sorprendió enterarme de que muchos de ellos echan de menos sus coches, porque para mí, es el opuesto. Aunque me gusta conducir y me encanta mi coche (el que se llama El Conquistador después de un recorrido ridículo a México, pero eso es un cuento diferente), aquí me siento liberada sin mi coche. Me parece que tener un coche en Madrid, con los atascos constantes, sería un gran lío sobre todo. Quizá sea porque vivo cerca de la escuela y el centro y así no tengo que coger el metro todos los días, pero prefiero caminar de un sitio al otro porque puedo ver cosas interesantes y me hace sentir más integrada en la ciudad.
Conocí a mi intercambio este jueves. Se llama Nora y es del País Vasco pero ahora vive en Madrid para estudiar. Es una chica muy simpática y lo pasamos bien. Hablamos solamente en inglés, pero tenemos otra cita para el lunes que viene y hablarémos en español. Parece que es mejor hablar sólo un lenguaje en cada reunión para que no nos confundamos. Su inglés es bastante bien pero además fue interesante oír los errores que ella hizo. Esto me hizo prestar atención a ciertas frases que no se traducen directamente y me dio algunos nuevos entendimientos de la relación entre los dos lenguajes.
Tuvimos algunos momentos graciosos; por ejemplo, cuando le pregunté que está estudiando, ella dijo "politics and law" pero a causa de su acento, yo oí "love" en vez de "law" y estaba muy confundida. Ahora entiendo un poco mejor porque a veces la gente española no me entiende...aunque yo creo que estoy pronunciando las palabras correctamente, hay diferencias pequeñas que son difíciles notar si uno no sea un hablante nativo.
Creo que las reuniones con mi intercambio serán una manera fantastica de practicar mi español. Sé que necesito hablar con españoles para mejorarme. Hablar con mis amigos norteamericanos es bueno, pero con ellos puedo usar expresiones equivocadas y ellos todavía me entenderán porque hacen los mismos errores. Así estoy emocionada quedar con Nora otra vez.
Aquí en Madrid, cada vez que estoy en la calle o un restaurante o un bar o cualquier sitio, estoy rodeada por las personas desconocidas. Pero después de dos años en una universidad pequeña, mi cerebro está acostumbrado a ver caras que me suenan por todas partes. Por tanto, siempre pienso que veo personas que conozco, y después de una reacción tardía, me doy cuenta de que no hay ninguna razón para que esa persona estuviera en España.
Pero el miércoles pasado estaba esperando a fuera de la Reina Sofía con mi clase de arte, y sentí un golpecito en mi hombro. Me di una vuelta y allí estaba una compañera de clase de Pomona. Era un momento rarísimo porque me tardé unos segundos en comprender lo que estaba pasando. (Resultó que ella estaba visitando Madrid con un grupo de la escuela en Amsterdam donde está estudiando este semestre.) Para mí es muy extraño encontrar alguien que conozco en una ciudad tan grande, particularmente cuando es una persona que en mi mente no "debe" estar aquí porque es de Pomona, que a veces me parece un mundo completamente diferente.